martes, 6 de septiembre de 2011

TUS PENSAMIENTOS = TU REALIDAD







Ya pasaron las merecidas vacaciones y toca deshacer nuestras maletas... esas maletas que traemos cargadas de mil recuerdos, sensaciones, experiencias... algo de nostalgia también, y seguro que muchas ilusiones y energías renovadas para dar paso al "nuevo curso".


Pero si ya de por si se hace duro el abandonar nuestros "hábitos veraniegos" y volver a la realidad del día a día, me he encontrado con que vivimos en nuestro país instalados en un discurso que dice:
- Está todo muy dificil...
- Esto no hay quien lo levante...
- El país está en crisis...
- Las cosas ya no dan para más...


Y me puse a pensar... ¿Qué clase de mundo estamos creando a partir de estas declaraciones?, ¿de qué manera éstas declaraciones nos están condicionando a un mundo determinado?... y sobre todo ¿qué emoción aparece una vez que las has dicho?
Las respuestas no fueron demasiado positivas la verdad...


Pero y si en cambio probamos con otras afirmaciones:
- Es un momento de grandes oportunidades...
- En este país está todo por hacer...
- Es un momento para utilizar al máximo la creatividad...
- De aquí saldrán ideas innovadoras y emprendedoras...


Y ahora te pregunto... ¿Qué tipo de emoción surge de estas afirmaciones? ¿Puedes ver el "espacio" diferente que crea cada una de ellas?


Que los pájaros de la preocupación vuelen sobre ti,
es algo que no puedes evitar.
Pero que construyan nidos sobre tu cabeza, 
es algo que puedes prevenir
"Proverbio chino"

jueves, 4 de agosto de 2011

EL ARTE DE SOPLAR BRASAS




¿Qué tipo de fuego eliges ser?...

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos. El mundo es eso –reveló-. Un montón de gente. Un mar de fueguitos. Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fueguitos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlo sin parpadear, y quien se acerca, se enciende…

Eduardo Galeano, El libro de los abrazos.

martes, 26 de julio de 2011

DESTRUIR AL AMOR...




En una ocasión, el Señor de las Tinieblas convocó en su tenebroso palacio a los más encarnizados enemigos del hombre y se dirigió a ellos de la siguiente manera:

-Llevo miles de años intentando destruir al hombre, acabar con su existencia, para ello he creado todo tipo de conflictos y guerras, pero cuando parecía que al final lograba lo que tanto anhelo, aparecía Él y evitaba que el ser humano desapareciera de este planeta. A veces aparecía disfrazado de sonrisa, otras de una mano amiga e incluso a veces de una simple palabra de consuelo y, sin embargo, a mí nunca me engañó, porque siempre supe que tras los mil disfraces se ocultaba mi más temible enemigo, EL AMOR. Entregaré la mitad de mi reino a aquel de vosotros que me traiga el cadáver del AMOR entre sus brazos.
Murmullos y aullidos se escucharon en aquel salón oscuro. De repente, uno de aquellos siniestros personajes se abrió paso a golpes entre la multitud, se postró ante el Señor de las Tinieblas y gritó:

-       Gran señor, yo soy quien te traerá el cadáver del AMOR entre mis brazos, yo soy su enemigo natural, porque yo soy el ODIO.

Al oir aquellas palabras, el Señor de las Tinieblas respondió entusiasmado:

-       Ve amigo mío, y haz mi sueño realidad y gozarás de la mitad de todo mi reino.

En una esquina de aquel salón, oculto tras una columna, un personaje vestido de negro y con un gran sombrero que le tapaba el rostro esbozó una extraordinaria sonrisa.

El ODIO partió ante la envidia de muchos. Los años pasaron y el ODIO regresó cabizbajo y ante el Señor de las Tinieblas manifestó su incomprensible derrota:

-       No lo entiendo, gran señor, he creado desavenencias, malentendidos y todo tipo de agravios y cuando parecía que mi triunfo estaba cercano, aparecía Él, y al final todo lo suavizaba, todo lo arreglaba.

Tras el ODIO fueron la PEREZA, la RUTINA, la DESESPERANZA y muchos de los peores enemigos del hombre y, sin embargo, todos ellos al final fracasaron. El Señor de las Tinieblas al ver que ninguno de aquellos seres era capaz de lograr lo que él tanto anhelaba, cayó en una depresión profunda, hasta que súbitamente se abrió paso entre la multitud aquel silencioso personaje que vestía de negro y que tenía un sombrero que le tapaba el rostro. Con gesto altivo se dirigió al Señor de las Tinieblas:

-       Yo soy quien te traerá el cadáver del AMOR entre mis brazos.

El Señor de las Tinieblas lo miró con desprecio y se dirigió a él con desagrado:

-       Todos antes que tú han fracasado y tú, a quien ni siquiera conozco, pretendes triunfar. No me importunes, todo está perdido.

Aquel extraño personaje partió, pasaron años y de repente se presentó ante el Señor de las Tinieblas con el cadáver del AMOR entre sus brazos. El Señor de las Tinieblas pegó un salto y se incorporó incrédulo ante lo que contemplaban sus ojos:
-       Lo has logrado, has conseguido lo imposible, tuya es la mitad de mi reino, pero, amigo mío, por favor, antes de partir dime quién eres.

Aquel personaje se quitó solemnemente su gran sombrero, y con un susurro que, sin embargo, hizo temblar a todos los presentes, dijo:

-       Yo soy el MIEDO.

Cuando el MIEDO nos domina, nuestro corazón se desboca, nuestro cuerpo se tensa y nuestro cerebro no funciona. En ese momento sentimos que nuestra vida peligra y atacamos, nos aislamos o huimos. Ninguna de estas reacciones permite que tratemos a los demás como si los quisiéramos, porque nadie quiere a alguien a quien teme y nadie teme a alguien a quien quiere. Cuando uno se aleja de los demás, también se aleja de sí mismo y por eso uno en lugar de aprender a quererse, aprende a temerse.

Comprender la naturaleza de nuestro miedo nos abre la puerta a poder experimentar la naturaleza del verdadero amor, aquel que, por no ser razonable, alcanza lo que no parece posible. Está en cada uno de nosotros el decidir que quien va a triunfar en nuestra vida es el AMOR y no el MIEDO.

Fragmento sacado del libro “Vivir es un asunto urgente” de Mario Alonso Puig

viernes, 15 de julio de 2011

ERASÉ UNA VEZ...





Cada dia que pasa me enamora más la filosofía del coaching, su "manera de plantearse la vida"... de enfocar las opciones...de "enceder nuestra bombilla" cuando es necesario...de abrir conciencias hacia otra forma de plantearse las cosas...y sobre todo LA LIBERTAD QUE TRANSMITE... si el coaching fuera una persona, estoy segura de que sería un@ de mis grandes amig@s... definitivamente...


Aquí os dejo una breve historia que refleja a la perfección qué es el coaching.


Milton Erickson explica que un día llegó a su casa un caballo perdido. El animal no llevaba ninguna marca que lo identificase pero, de todas formas, Erickson decidió devolvérselo a su amo.
Para hacerlo, lo montó y lo condujo hasta el camino que pasaba cerca de su casa. Allí, dejó que el propio caballo decidiera hacia dónde quería ir. Él sólo intervenía si el caballo se desviaba del camino para comer o para pasear al azar entre los prados que rodeaban el camino. Finalmente, llegaron a una granja situada a unos cuantos kilómetros de la suya y allí el caballo se detuvo. Al ver su caballo, el amo de la casa preguntó:“¿Cómo has sabido que este caballo era nuestro? y Erickson respondió: “Yo no lo sabía… el caballo sí. Yo sólo he tenido que mantenerlo en el camino.”

martes, 28 de junio de 2011

NO SOY PERFECTA... ¿Y QUÉ?




Quise imaginar lo que sería mi vida, estando en este mundo, siendo un ser perfecto, sin tristezas, sin vacíos, sin necesidad de amar y sentirme amada, teniendo todo a la mano, para alcanzarlo sin el más mínimo esfuerzo, siendo poseedora de una imagen y figura perfecta ante los ojos de los demás; sintiendo el poder en mis manos... (después de todo eso es lo que anhelan y sueñan los seres humanos). Y después de imaginar lo que sería mi vida así, el pensar en eso, no fue un sueño, sino una pesadilla de la cual, inmediatamente quise despertar... corrí al espejo a verme, y al contemplar mi imagen y redescubrir lo que soy, dije con voz de alivio: ¡No Soy perfecta, gracias Señor!.

Si no me equivocara jamás, tal vez no podría entender los errores que también cometen los demás, viviría juzgándolos, y me quedaría sola, porque no encontraría a nadie que me pudiera igualar. Si mi imagen y figura, fueran perfectas para la humanidad, nadie sabría quién realmente soy, me buscarían por mi apariencia, verían en mí solo lo material; tal vez me convertiría en esclava del cuerpo y de lo superficial, queriendo encontrar la fórmula de la eterna juventud, para no envejecer jamás, dependiendo de cremas y maquillajes, viviendo una vida superficial; en el espejo no vería más que mi figura, no sabría quién soy en realidad. Prefiero ser pequeña, diferente, estando segura de que los que me quieren, me conocen en verdad, y mejor aún, sólo puedo contemplar en el espejo, más que mi alma, y lucho por conservar mi belleza espiritual.

Si no tuviera vacíos, no tendría necesidad de amar y sentirme amada, y sería una persona indiferente, eso me aterra, no quiero pensar lo que es vivir sin amor; sin experimentar esa necesidad de ser amada y los enormes deseos de dar amor. Ese es el motor de nuestra existencia, si por ello mismo nos creó Dios, más aún, fue tan grande su amor, que experimentó el más grande dolor, tan sólo por amor.

No soy perfecta y le doy gracias a Dios, porque mi imperfección le da sentido a mi vida, me invita a luchar cada día por ser mejor. Gracias Dios, por mi imperfección, pon en mí el toque de tu perfección: "El Amor".

Autor Desconocido

Qué alivio da el saber que nuestra imperfección es perfecta…

miércoles, 22 de junio de 2011

LA INVITACIÓN



La Invitación es un precioso poema tan profundo como simple. La autora es Oriah mountain dreamer, escritora y maestra canadiense, conocedora de las costumbres y creencias de los indios norteamericanos.
Os pido que lo leais con atención… seguro os hará pensar…
No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber que es lo que deseas, y si te atreves a soñar con encontrar lo que tu corazón anhela.
No me interesa cuántos años tienes. Quiero saber si te arriesgarías a parecer un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.
No me interesa saber qué planetas están alineados con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propio dolor, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.
Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, el mío o el tuyo, sin intentar ocultarlo, desvanecerlo o arreglarlo.
Quiero saber si puedes vivir con alegría, la mía o la tuya, si puedes bailar con desenfreno y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos de manos y pies, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.
No me interesa si es verdad la historia que me cuentas. Quiero saber si puedes decepcionar a otro para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma. Si puedes ser desleal y, por tanto, digno de confianza.
Quiero saber si puedes ver la belleza, aunque no todos los días sean hermosos, y si puedes originar tu vida desde su presencia.
Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, el tuyo o el mío, y a pesar de ello pararte a la orilla del lago y gritar “¡Sí!” al plateado de la luna llena.
No me interesa saber dónde vives ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de dolor y desesperación, agotado y golpeado hasta los huesos, y hacer lo que hay que hacer para alimentar a los niños.
No me interesa quién eres o cómo llegaste a estar aquí. Quiero saber si te quedarás en el centro del fuego conmigo sin rehuir.
No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo lo demás se desmorona.
Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que llena tus momentos vacíos.

La Invitación que se nos hace, es la de reconocer nuestros deseos más íntimos, una Invitación a una vida plena, auténtica y apasionada.

miércoles, 15 de junio de 2011

TU, YO, TODOS... SOMOS UNO


¿Qué pasaría si empezáramos a tomar conciencia de las conexiones que todos compartimos?

¿Qué pasaría si empezáramos a recordarnos cuáles son nuestras similitudes y celebrar, al mismo tiempo, nuestras diferencias?

Todos estamos unidos en un viaje hacia la mutua compresión, que forje nuestras conexiones con los otros y clarifique nuestro destino y el sentido mismo de la vida.

Y ahora te pregunto… ¿cómo te sientes realmente al creer en este paradigma?


"El ser humano forma parte de un todo que llamamos Universo. Piensa y siente por sí mismo, como si estuviera separado del resto; esto es como una Ilusión Óptica de la Conciencia. Esa Ilusión es una cárcel que nos circunscribe a las decisiones personales y al afecto a las personas más cercanas. Hay que traspasar sus muros y ampliar ese círculo para abrazar a todos los seres vivos y a la naturaleza en su esplendor. ALBERT EINSTEIN".